Cosas que me han pasado en 2016

Iba a escribir unas cuantas reflexiones sobre lo que me ha pasado en mi viaje literario durante este año, pero he leído lo anotado en el diario que escribo desde años y he llegado a la conclusión de que no había mejor resumen.

 4 de enero

El martes comencé la edición de Los besos que no se olvidan. […] Sigo teniendo mis dudas acerca de su publicación, pero también creo que es un libro digno y que empiezo a no tener edad para guardar cosas en un cajón.

14 de enero

Leo relatos de Carver. Leo relatos de Murakami. Los paladeo, me quedo en silencio intentando alargar las emociones que me provocan… Estoy vivo. Y quiero escribir mis propios relatos, mi propia historia.

19 de enero

Me gano la vida como director de tecnología. Me guste o no, es lo que paga las facturas, pero me «evado» en la literatura y cuando regreso no lo hago al mismo sitio. Y a veces pienso que algún día no seré capaz de volver.

14 de febrero

El viernes presenté Los besos que no se olvidan en el Marigalante acompañado de mis padres y suegros, y rodeado de amigos. Chema hizo una breve presentación y después hablé yo. Disfruté haciéndolo (a pesar de los nervios).

Los besos que no se olvidan
Los besos que no se olvidan

7 de mayo

He presentado a Samarcanda una propuesta editorial para publicar un libro y poner en valor a la afición del Betis. Les ha gustado la propuesta pero me han sugerido que lo escriba yo. A lo mejor lo hago.

19 de mayo

El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que nuestra meta sea demasiado alta y no la alcancemos, sino que sea demasiado baja y la consigamos.

Miguel Ángel (1475-1564)

20 de mayo

Ayer a las 12:16 me acogí al despido objetivo. […] Soy escritor. He tardado años en averiguar exactamente qué es lo que me gusta hacer, pero lo he hecho y ahora tengo la oportunidad para intentar ganarme la vida en algo relacionado con la literatura. Me gusta escribir, editar, asesorar… Creo que algo bueno va a salir de esto.

24 de mayo

Aventurarse y acercarse a los demás con un nuevo producto, filosofía o ideal que defiendes apasionadamente da un poco de miedo. Algunos lo cuestionarán, otros lo rechazarán. Es así de difícil. La sociedad no premia a los rechazados, pero sí premia a los que tienen la tenacidad de seguir luchando una vez que han sido rechazados. Así que no tires la toalla.

Nancy Duarte

31 de julio

Escribo. Me levanto cada día a las siete y escribo. Estoy trabajando en algo que empieza a tener forma de novela y en el libro del Betis.

Escribo. Me levanto con la tensión de no saber si seré capaz de hacerlo, pero lo hago.

Escribo. Y escribir una, dos o tres horas me da energía para el resto del día.

25 de agosto

Ayer en Lantia me hicieron una propuesta de trabajo y la acepté. […] este trabajo puede ser una oportunidad para meterme de lleno en el mundo de la publicación y desarrollar proyectos literarios desde dentro y con mayor preparación.

11 de octubre

A Daniel Pinilla, director editorial de Samarcanda, le ha gustado el manuscrito del libro del Betis así que seguiremos adelante con la publicación.

21 de diciembre

El jueves 15 de diciembre presenté Como balas de cañón en el Villamarín […] estuve rodeado de los que nunca fallan: la familia y los amigos. […] Cuando vi que estaba rodeado de amigos pude disfrutar de la situación y pasar una gran velada de beticismo. Como dije en la presentación, a veces los sueños se hacen realidad de una forma diferente a cómo los imaginamos de niños.

Presentación de Como balas de cañón
Presentación de Como balas de cañón

Y hasta aquí este telegrama literario de 2016.

Gracias por estar ahí, gracias por acompañarme en este viaje.

Y gracias sobre todo a ti, Natalia, por estar a mi lado, por apoyarme siempre.

¡Feliz 2017!

 

 

Nueva etapa

Empecé a desarrollar algunas ideas para intentar transformarlas en proyectos literarios, pero de momento todo eso ha quedado pospuesto.

En Lantia —empresa con la que había empezado a colaborar a través de Licreatura—, me propusieron hace unas semanas coordinar una de sus plataformas de autopublicación y acepté el reto sin dudarlo, así que ahora me he convertido en un asesor de publicación. Estoy encantado.

He seguido escribiendo y ya puedo anunciar que en breve llegará a las librerías, de la mano de la Editorial Samarcanda, Como balas de cañón, un viaje de fútbol, de sentimiento, de pasión, de valores, de momentos mágicos, de historia, y también de sueños verdiblancos.

Portada de Como balas de cañón
Portada de Como balas de cañón

Hoy, más que nunca, puedo afirmar que el viaje continúa.

El viaje continúa

Hace unas semanas dejé mi trabajo para intentar dedicarme profesionalmente a mi pasión: los libros.

Estoy trabajando para concretar algunas ideas que he tenido durante los últimos años con el objetivo de ganarme la vida con la literatura en sus múltiples dimensiones: escribir, editar, publicar, asesorar, formar… Sólo son ideas. Me he dado unos meses para concretarlas e intentar que se conviertan en un medio de vida, pero estoy disfrutando mucho con esta nueva etapa de la «aventura literaria» que comencé hace ya casi cuatro años.

Sigo levantándome temprano para escribir, leer y el resto de la mañana lo dedico a trabajar en concretar los proyectos literarios. Por las tardes me pongo en «modo padre» y cada día que pasa disfruto un poco más si cabe de Natalia y Jaime, que no dejan de sorprenderse y de sorprenderme con sus descubrimientos.

Estoy comenzando a vivir el resto de mi vida. El viaje continúa y espero poder seguir escribiéndolo.

Adiós maestro

El lunes pasado, a la edad de 74 años, falleció el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano.

Me gustaba su prosa sencilla y a la vez cargada de significado. A lo largo de los últimos años, en alguna ocasión en la que me he sentido bloqueado, incapaz de escribir nada, he recurrido a él. El libro de los abrazos, Patas arriba: la escuela del mundo al revés o Bocas del tiempo, han sido y serán para mí importantes fuentes de inspiración y un gran remedio contra la página en blanco.

Eduardo Galeano es además uno de los pocos escritores que he conocido que sabían escribir buenas historias sobre fútbol, tal y como demostró en Fútbol a sol y sombra.

Quiero rendirle mi particular homenaje publicando a continuación algunas de las frases suyas que transcribí en mi “libro de miscelánea”.

Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias.

Camina Quito de punta a punta, al derecho y al revés, recorriendo amigos y enemigos.

En Montevideo, hay un niño que explica: Yo no quiero morirme nunca, porque quiero jugar siempre.

Esa tarde nos dejamos caminar, sin rumbo, entre la mar y las vías del tren..íbamos lentos, callando juntos.

Descanse en paz, maestro.